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Los Celtas




  • Verraco vettón de Gallegos de Argañán

    Pallozas astures de Balouta (El Bierzo)

  • Los Celtas constituyen el primer grupo humano importante que puebla el territorio del actual País Leonés. Se extendieron desde el centro de Europa hacia el oeste, ocupando gran parte del continente. Estas invasiones comienzan hacia el año 700 a.C. y debieron de concluir hacia 500 a.C., aproximadamente.
    Todo hace pensar que los celtas que habitaron el actual País Leonés no eran mayoritarios en lo que se refiere a la raza, sin embargo si lo eran en cuanto a lo cultural.
    El pueblo celta era eminentemente belicoso y amante de la naturaleza (solían reunirse en las proximidades de bosques y cursos de agua para celebrar sus ritos), indómito e individualista, amante de leyendas e historias imaginativas; grandes guerreros (hombres y mujeres) que gustaban de exagerar sus hazañas bélicas y, en cierto modo catastrofista, con acusada vinculación hacia lo matriarcal y muy afectos a sus vínculos de sangre, amistad y honor. En el País Leonés, los invasores celtas se mezclaron con los habitantes locales anteriores a ellos, quienes aceptaron y se integraron en su cultura y forma de vida rápidamente. Esta raíz céltica todavía permanece en muchos aspectos de la mentalidad popular actual.
    Dentro de su organización social cabe destacar a los "keltes" o jefes militares y a los "druidas" o jefes religiosos, quienes en sus habituales viajes intercambiaban entre sí todo tipo de conocimientos. Se dedicaban fundamentalmente a la caza, la pesca, la agricultura, la ganadería (esencialmente caballar) y la artesanía; no haciendo distinción de profesiones por razón de sexo. Vivían en poblados denominados castros, de forma circular, en cuyos límites amontonaban cantos rodados a modo de defensa. Cada familia habitaba una casa (palloza) que disponía de un pequeño campo para sus labores agrícolas y ganaderas. En cada castro existían artesanos fundamentales para su economía tales como carpinteros, herreros, alfareros y tejedores. Los celtas creían en la resurrección y, tal vez, también, en la reencarnación, y sus dioses vivían en los bosques, montes o aguas.
    Las tribus celtas que se asentaron en el territorio del actual País Leonés fueron las siguientes:
    Los cántabros. La tribu cántabra de los "vadinienses" se estableció en la parte nororiental de la actual provincia de León.  Su capital era Vadinia (la actual Riaño).
    Los astures. Poblaron los márgenes del Astura (actual Esla) y el Sil hasta el Cea y Zamora por el este, el Sabor por el oeste y el Duero por el sur. Los astures se extendieron, posteriormente (sobre el siglo II d.C.) hacia el norte, ocupando lo que hoy es Asturias.  La capital de los astures fue la actual Astorga.
    Los galaicos. Poblaron la parte más occidental de la actual provincia de León y la región de Valdeorras, adentrándose en la totalidad del actual territorio gallego, entre el Duero al sur y el Sabor al este. 
    Los vettones. Poblaron las dos vertientes del sistema vetónico. Los romanos les confundieron en un principio con los lusitanos, que se situaban hacia el oeste y con quienes permanecían como aliados. Su capital fue Helmántica (Salamanca), donde residió el princeps, o jefe de la tribu, incluso después de caer en manos de Roma. Son famosos sus monumentos llamados "verracos", en Toro, Salamanca, Villalcampo, Ciudad Rodrigo, Gallegos de Argañán, etc.
    Los vacceos. Posiblemente los menos influenciados por la cultura celta. Se asentaban desde el Duero y Toro hacia la Tierra de Campos, ocupando la parte noreste de la actual provincia de Zamora. Su capital era Palantia (Palencia).